Roberto de Andraca: “La diversidad genera valor, especialmente en los niveles más altos de la organización”
28 abril 2026El vicepresidente de Grupo CAP aborda cómo ha evolucionado el liderazgo, los desafíos del desarrollo productivo en Chile y los mecanismos concretos para avanzar en diversidad dentro de las organizaciones. Pone el foco en equipos diversos, menos burocracia y decisiones estratégicas con mirada de largo plazo.

Con más de 15 años en Grupo CAP –los últimos nueve como director–, Roberto de Andraca ha sido parte activa de la evolución estratégica de la compañía. Ingeniero comercial de la Universidad de Santiago y MBA de la Universidad Adolfo Ibáñez, también participó en el panel de conversación del Summit REDMAD 2025.
Desde ese recorrido, reflexiona sobre los cambios en el liderazgo y los desafíos que enfrentan hoy las organizaciones. “El liderazgo antes era más autoritario. Hoy sigue evolucionando hacia uno más inclusivo, donde se lidera desde el ejemplo y compartiendo el liderazgo con el equipo completo”, plantea.
De Andraca, quien también es director en Compañía Siderúrgica Huachipato, Cintac y Hot Chili Limited, considera que el cambio responde a una lógica más colaborativa: “Las empresas son como un equipo de deporte. Todos juegan un rol importante y no se trata solo de dar órdenes, sino también de recibir feedback para liderar correctamente”.
En ese contexto, destaca la importancia de construir equipos sólidos: “Para tener una visión global necesitas un equipo en el que tengas confianza, con información fluida y transparente, porque uno no puede abarcar todo”.
Desarrollo productivo y desafíos país
Desde su experiencia en la alta dirección, de Andraca advierte que uno de los principales desafíos es sostener una mirada estratégica en entornos complejos. “Muchas veces el corto plazo se toma la agenda y cuesta mantener el foco en proyectos de largo plazo”, señala.
Respecto del escenario productivo de Chile, identifica oportunidades relevantes, pero también brechas. “Chile siempre ha tenido muchas oportunidades, pero no siempre ha sido eficiente en capturarlas. Se necesita generar un ambiente de estabilidad y foco en el crecimiento”, afirma.
En esa línea, pone énfasis en la necesidad de reducir la burocracia: “En los últimos años se ha generado un nivel de fricción que hace difícil que los proyectos avancen. Hoy pueden demorar hasta cinco años por la cantidad de permisos y etapas”.
Al mismo tiempo, destaca sectores con alto potencial: “Chile tiene oportunidades muy fuertes en recursos naturales, agroindustria, industria del salmón y minería. Somos un país muy abierto, con vocación exportadora y mucho know-how”.
Para impulsar el desarrollo, plantea dos focos clave: simplificar procesos sin bajar estándares e incentivar a las pequeñas y medianas empresas. “Las pymes son el motor del país en términos de empleo e innovación”, sostiene.
Diversidad y toma de decisiones
En materia de gobierno corporativo, el vicepresidente de CAP subraya la evolución hacia equipos más diversos. “Antes los directorios eran más homogéneos. Hoy un directorio más heterogéneo genera mucho valor porque surgen distintas conversaciones y preguntas”, afirma.
Desde esa mirada, la diversidad –y en particular la incorporación de mujeres– cumple un rol clave. “Las mujeres son igual de capaces y muchas veces incluso más preparadas. Además, tienen otra visión y hacen preguntas distintas. Esa diversidad genera valor, especialmente en los niveles más altos de la organización”.
En cuanto a los mecanismos concretos implementados en CAP, menciona dos prácticas principales: “En los procesos de selección siempre buscamos que haya al menos una mujer en la terna final. Y, además, trabajamos con mentorías para acompañar a las mujeres que se incorporan a cargos de liderazgo”.
Sobre los resultados, es claro: “Han sido muy positivos. Hoy tenemos muchas mujeres en cargos ejecutivos, y en algunas áreas casi la mitad de la plana es femenina. Pero es un proceso de trabajo continuo”.
También destaca la importancia de la flexibilidad y la evaluación constante: “No hay una sola receta. Hay que probar, iterar y medir si las acciones realmente generan resultados”.
Mirada de largo plazo y compromiso organizacional
De Andraca enfatiza que las transformaciones profundas requieren convicción desde la alta dirección. “Esto tiene que venir de los dueños y del directorio, con un compromiso claro y planes accionables, no solo como una intención”, sostiene.
En ese camino, destaca el rol de iniciativas como la mentoría y el desarrollo interno: “Es clave acompañar, capacitar y formar a las nuevas líderes para que sigan impulsando estos cambios dentro de la organización”.
Desde su experiencia, el avance hacia culturas más diversas y colaborativas no solo responde a una demanda social, sino que también es una decisión estratégica: incorporar distintas miradas permite tomar mejores decisiones y construir organizaciones más sostenibles en el tiempo.
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