Opinión

Por Ximena Hernández, Directora de MTI Selling

Hábitos digitales: El atajo que podemos tomar las mujeres

28 febrero 2019

Paula es consultora en mi empresa. Vivió en Buenos Aires y trabajó en Microsoft, pero decidió regresar a su ciudad natal, de Bahía Blanca, una pequeña localidad argentina. Empezó a trabajar de forma remota, ejecutando el marketing para varios clientes en Latinoamérica y mantuvo el contacto con profesionales de las capitales latinas. Nadie sabía que ella estaba en su ciudad natal.

Mi sueño es que más mujeres, como Paula, tengan la posibilidad de trabajar y desarrollar su carrera laboral con mayor flexibilidad. En 2018, el promedio latinoamericano de mujeres que trabajaba fue del 53%, respecto al 75% de los hombres. Mientras que en Chile, el porcentaje fue aún más bajo, con una tasa de participación femenina del 48%, según datos de la CEPAL.

Esta diferencia se da, entre otras cosas, porque los hombres han demostrado más poder que las mujeres en el lenguaje y en el modo de comunicarse. Y muchas mujeres intuitivamente han adoptado estos atributos para sobresalir.

Yo propongo un camino distinto: potenciar nuestros atributos naturales que nos dan ventaja, y por ende, poder. Tomemos un atajo. Estamos transitando hacia la sociedad del conocimiento, que tiene reglas distintas a la era industrial: se requiere presencia en medios con contenido y hábitos de trabajo más ágiles y digitales.

¿Cómo tomamos este atajo? Lideremos nosotras la creación de la sociedad del conocimiento, y creanme que podemos hacerlo mejor. ¿Por qué hacerlo? Propongo los siguientes motivos. En primer lugar, este mundo digital está en la primera infancia, tiene pocas reglas, y en Latinoamérica existen pocos líderes que aporten valor real a nivel corporativo.

En segundo lugar, yo misma lidero un equipo en que algunos trabajan de forma remota y he percibido que las mujeres se han desempeñado de forma mucho más ágil. Somos más disciplinadas, constantes, detallistas, el multitasking es nuestro ámbito natural y nos tomamos los deadlines más en serio. En tercer lugar, convertimos más en el ámbito digital como profesionales: clics, vistas, respuestas en mensajes 1 a 1, la gente nos escribe más (empíricamente probado!).

En mi empresa nos va excelente trabajando para clientes en seis países, porque tenemos un proceso de trabajo remoto ordenado, orientado a resultados, basado en metodologías ágiles, una comunicación efectiva entre nosotros y con el cliente, y hábitos de productividad.

¿Cómo empezamos nosotras como personas?

  • Hazte visible con un perfil que genere confianza en Linkedin. Ten una amplia red de contactos. Mira esta pauta para crearlo.
  • Busca personas y agrégalas a tu red de Linkedin. Sobrepasa los dos mil contactos.
  • Trabaja dos días al mes desde tu casa o en un café, estableciendo una forma de comunicación efectiva con tus líderes y equipo.
  • Si sales de una reunión a las 4 pm, ándate para tu casa o a un café y envía una minuta.
  • Muestra los resultados que consigues trabajando de forma remota con KPI acordados.

¿Qué tal si googleando encontramos más mujeres profesionales de excelencia que hombres? Si seguimos convenciendo a los hombres para que nos reconozcan, en charlas y reuniones será un trabajo de hormiga, que no es escalable. ¡Tomemos el atajo escalable! ¿Qué esperas?

 

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