REDMAD crea la Red de Redes junto a organizaciones de otros países y marca un hito en la articulación regional por más mujeres en la alta dirección
20 marzo 2026Junto a organizaciones de Uruguay, Argentina y Colombia, REDMAD dio un paso trascendental al fundar la Red de Redes de Mujeres Ejecutivas para impulsar, de manera coordinada, una mayor participación femenina en los espacios de toma de decisión

La iniciativa fue presentada oficialmente el 19 de marzo en Montevideo, en el marco del evento regional “Más Mujeres en la Mesa”, que convocó a líderes empresariales, representantes de organismos internacionales y actores clave del ecosistema de diversidad latinoamericano.
Una plataforma regional para acelerar el cambio
La Red de Redes nace como una alianza estratégica de colaboración entre organizaciones que comparten un mismo desafío: cerrar las brechas de participación femenina en la alta dirección y en los directorios de empresas.
Su propósito es claro: acelerar el acceso e incidencia del talento femenino en los espacios donde se toman las decisiones, promoviendo la diversidad como un factor clave para mejores resultados organizacionales y mayor competitividad.
“Red de Redes es, ante todo, un espacio de colaboración para compartir aprendizajes, intercambiar experiencias y avanzar con mayor impacto, convocando a empresas, academia, sector público y sociedad civil”, destacó María Ana Matthias, presidenta de REDMAD.
Actualmente, la red está conformada por REDMAD (Red de Mujeres en Alta Dirección) de Chile, RedME (Red de Mujeres Ejecutivas) de Uruguay, FAME (Foro Argentino de Mujeres Ejecutivas) de Argentina y WIC (Women in Connection) de Colombia. Con una visión de crecimiento, se proyecta como una plataforma abierta a la incorporación de nuevas redes en América Latina.
Un diagnóstico compartido, una respuesta colectiva
A pesar de avances relevantes en la región, la presencia de mujeres en espacios de poder sigue siendo limitada. En Chile, por ejemplo, la participación femenina en cargos de alta dirección bordea el 20%, una realidad que se repite, con matices, en los demás países.
Frente a este escenario, la articulación regional permitirá compartir buenas prácticas y aprendizajes, generar evidencia comparativa, potenciar la incidencia en el debate público y corporativo; así como acelerar procesos de cambio de manera coordinada.
Montevideo: punto de partida
El lanzamiento público de la Red de Redes estuvo acompañado por una instancia clave: la Primera Reunión de Planificación Estratégica, que reunió a representantes de los cuatro países en Montevideo.
En este encuentro fundacional se definieron temas como el propósito común de la red, los objetivos estratégicos a mediano plazo, los principios de gobernanza y lineamientos para el plan de acción 2026.
“Hoy iniciamos este camino con cuatro países, pero con una visión clara: que muchas más organizaciones se sumen. Si logramos conectar el talento y las experiencias de la región, podemos multiplicar el impacto”, señaló la presidenta de REDMAD.
El evento de lanzamiento incluyó un panel regional con las principales representantes de cada organización, abordando los desafíos estructurales y las oportunidades para avanzar hacia espacios de decisión más diversos.
Desde Uruguay, país anfitrión, también se destacó el valor de esta alianza como una oportunidad para consolidar una voz regional con capacidad de incidencia.
Un cambio de escala con impacto regional
La incorporación de REDMAD a esta red representa un cambio de escala: de una acción nacional a una articulación regional con potencial de impacto sistémico.
Esto permitirá impulsar iniciativas conjuntas, fortalecer programas existentes y acelerar el aprendizaje colectivo entre países.
“Cuando las redes se conectan, avanzamos más rápido. Y cuando avanzamos más rápido, el impacto crece”, enfatizó la presidenta de REDMAD.
La Red de Redes no es solo una alianza institucional, sino un precedente para la región. Refleja una convicción compartida: los desafíos estructurales requieren respuestas colaborativas. Porque más mujeres en los espacios de decisión no solo es una meta de equidad. Es una condición para construir organizaciones más innovadoras, resilientes y sostenibles.
“Las mejores decisiones surgen cuando en la mesa hay diversidad de miradas. Y más mujeres en la mesa no solo mejora las decisiones: mejora el futuro de nuestra región”, finalizó Matthias.

